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September 09 INTRODUCCÓN AL LIBRO EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO / 09 DE SEPTIEMBRE DEL 2007“EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO” “EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO”; debería ser el libro de culto de la Iglesia de Jesucristo, ya que su contenido es la recopilación de los cuatro libros de fe más importantes del mundo cristiano, los cuales se identifican con el nombre de sus propios escritores: Marcos, Lucas, Juan y Mateo; mal llamados popularmente los Cuatro Evangelios, porque sólo existe un Evangelio, el predicado por Jesucristo, al que Él llamó: “El Evangelio del Reino de Dios”, cuando dijo: “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el Evangelio del Reino de Dios: porque para esto he sido enviado”.E20:43. (Lucas 4:20:43) El Evangelio del Reino de Dios, contiene el conocimiento pleno de la voluntad absoluta y única de Dios, El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo, la cual Jesucristo enseñó a sus discípulos personalmente cuando como el Hijo del Hombre vivió en este mundo; enseñanzas éstas acerca de la voluntad de su Padre que fueron transcritas textualmente y en su totalidad por Marcos, Lucas, Juan y Mateo, en sus respectivos libros y que permanecen fidedignamente inmutables y con plena vigencia por los siglos de los siglos, puesto que ellas son la voz del único Dios verdadero, creador y señor de los cielos y la tierra, quien vaticinó en palabras del mismo Jesucristo, lo siguiente: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. E85:35. (Mateo 24:35) (las palabras de Jesucristo no pasarán, no así las palabras de todos los que hablan en la Biblia). Este libro, el Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo, tiene ochenta y nueve capítulos, distribuidos de la forma siguiente: Los primeros dieciséis capítulos corresponden al libro de Marcos, del capítulo diecisiete al capítulo cuarenta corresponden al libro de Lucas, del capítulo cuarenta y uno al capítulo sesenta y uno corresponden al libro de Juan y del capítulo sesenta y dos al capítulo ochenta y nueve corresponden al libro de Mateo; tomados en su totalidad de la antigua traducción al castellano de Casiodoro de Reina del año 1.569, revisada por Cipriano de Valera en el año 1.602 y revisada nuevamente en los años 1.862, y 1.909 y 1.960, cotejada posteriormente con diversas traducciones y con los textos Hebreo y Griego. Al leer este libro es sumamente importante diferenciar y separar lo dicho por Jesucristo, de lo dicho por los otros personajes que aquí hablan, incluyendo también lo que dicen: Marcos, Lucas, Juan y Mateo, ya que únicamente lo dicho por Jesucristo es lo que constituye El Evangelio del Reino de Dios por él anunciado y únicamente lo dicho por Jesucristo es lo que constituye la base escritural en que se fundamenta la fe y la doctrina de los verdaderos discípulos de Jesucristo, según lo establecido por Jesucristo mismo cuando dijo: “si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” E.48:31-32. (Juan 8:31-32) Es por ello que todas las palabras de Jesucristo que él predicó y enseñó personalmente cuando estuvo aquí en la tierra, que son las mismas que él recibió de su Padre, las mismas que Él ordenó a sus discípulos a predicar por todo el mundo; en este libro las encontramos subrayadas, puesto que son ellas las únicas escrituras que contienen todos los principios doctrinales del Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo.
El Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo, tiene como propósito supremo dar a conocer al mundo al único verdadero Dios: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo y revelar la voluntad de este único Dios verdadero de salvar al hombre y a la mujer que sean capaces de creer en Jesucristo, de amarle y de guardar sus mandamientos. Jesucristo dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quién has enviado”. E.57:3. (Juan 17:3) “y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”. E.46:40. (Juan 6:40) “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe?. El que me ha visto a mí ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tú; muéstranos el Padre?. ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi?. Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mi, Él hace las obras; creedme que yo soy en el Padre y el Padre en mi; de otra manera, creedme por las mismas obras”. E54:6-11. (Juan 14:6-11) “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: El Espíritu de Verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” E54:15-17. (Juan 14:15-17) “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió; Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.” E54:21,23-26. (Juan 14:21,23-26) “Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondisteis estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quien es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”. E26:21-24. (Lucas 10:21-24) “Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna, porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios y esta es la condenación: Que la luz vino al mundo y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas, mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios”. E.43:16-21. (Juan 3:16-21) Por lo tanto la única forma de hacer verdaderos discípulos de Jesucristo, es predicando El Evangelio del Reino de Dios que Jesucristo predicó y enseñando todas las cosas que él ordenó a sus discípulos, fue por eso que a los once primeros comisionados que él envió por todo el mundo les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura, el que creyere y fuere bautizado, será salvo, mas el que no creyere, será condenado. Por tanto id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”. E.16:15-16; (Marcos 16:15-16) E.89:19-20. (Mateo 28:19-20)
Además es muy importante destacar que el código de enjuiciamiento en el día postrero será el Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo, él dijo: “El que cree en mi, no cree en mi, sino en el que me envió. Y el que me ve, ve al que envió. Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mi no permanezca en tinieblas. Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, el Padre que me envió, Él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.” E.52:44-50. (Juan 12:44-50) Por todas las anteriores razones y no por capricho; es que las palabras de Jesucristo constituyen la única base escritural en que se fundamenta la doctrina y conducta de los auténticos Seguidores de Jesucristo, los cuales conforman la única y verdadera iglesia de Jesucristo hoy, Jesucristo dijo: Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos. E. 50:27-30; (Juan 10:27-30) por lo tanto, todo verdadero Seguidor de Jesucristo hoy, no debe tomar jamás como base escritural de su fe, conducta y doctrina, todo lo que dicen y enseñan todos los libros de la Biblia como muchos grupos autodenominados cristianos así lo hacen, puesto que la Biblia (vocablo en latín cuyo significado es “libros”), es una colección de muchos libros de diferentes escritores que contienen distintas y contradictorias doctrinas, que pertenecen a diferentes grupos religiosos representados por Profetas y Apóstoles; doctrinas éstas que cuando son mezcladas entre sí, por personas indoctas que creen que la Biblia es un solo libro y que sus libros proclaman una sola fe y doctrina, producen una combinación de enseñanzas extrañas a las enseñanzas de Jesucristo, con matices diversos de judaísmo, filosofía griega, filosofía romana, tradiciones antiguas y mandamientos de hombres que son el resultado de experiencias personales y sobrenaturales, de sueños, de visiones, de profecías y de historias misteriosas que se nutren de la ignorancia y el miedo y de la práctica de una fe irracional, supersticiosa y ciega, que se enseñan como doctrina, lo mismo que hacían los fariseos acerca de los cuales Jesucristo dijo: “Toda planta que no plantó mi Padre Celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo”. E76:13-14. (Mateo 15:13-14) Y con relación a sus palabras, Jesucristo dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. E48:12. (Juan 8:12) Estas doctrinas extrañas fueron censuradas por Jesucristo porque invalidan el mandamiento de vida eterna dado por el Padre a Jesucristo y cargan a los hombres con cargas muy pesadas difíciles e imposibles de llevar. E. 7:1-13; (Marcos 7:1-13) E.27:46, (Lucas 11:46) y muchas de estas doctrinas son contrarias y distintas a la doctrina única de Jesucristo; lo que ha generado y seguirá generando un sinnúmero de iglesias autodenominadas cristianas, cada una de ellas con sus propias doctrinas, pero todas sus doctrinas completamente distintas y contrarias entre sí, y distintas y contrarias a la doctrina de Jesucristo; lo que a todas luces resulta ilógico y absurdo, cuando la verdad verdadera es que Jesucristo enseñó y predicó una sola doctrina, una sola y única manera de adorar a Dios y ordenó a sus discípulos hacer lo mismo y expresó de manera contundente y categórica lo siguiente: “Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mi mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mi, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mi me has amado.”E.57:14-23. (Juan 17:14-23)
Finalmente debemos recordar que la Biblia no existía cuando Jesucristo fundó su iglesia y que él la fundó sobre el principio de que todos los que le reconocieran como su Señor, tendrían que obedecer sus mandamientos, él dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré y me manifestaré a él”. “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Más el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.E 54:15, 21, 23, 24 y 26, (Juan 14:15, 21, 23, 24 y 26) y siguió diciendo “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca, mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre la tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa”. E.22:46-49. (Lucas 6:46-49) ¿Sobre que edificarás tu fe? Sobre la roca inconmovible de las palabras de Jesucristo, que dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. E.85:35, (Mateo 24:35) o sobre la arena movediza de las tradiciones y mandamientos de los hombres que convertirán tu honra a Dios en algo inútil, infructuoso e ilusorio. Jesucristo dijo: “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón esta lejos de mí, pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. E.76:8-9. (Mateo 15:8-9) Tu debes elegir. Alabado sea Jesucristo para siempre; porque la palabra por él hablada es espíritu y es vida. E.46:63. (Juan 6:63) El cielo y la tierra pasarán, pero las palabras de Jesucristo no pasarán, puesto que ellas son la voz del único Dios verdadero, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Jesucristo dijo: Y a mi, porque digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?, pues si digo la verdad. ¿Por qué vosotros no me creéis?. El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. E. 48:45-47. (Juan 8: 45-47) Por todo lo anteriormente expuesto, todo aquel que anhele ser un verdadero cristiano, es menester que lea y estudie una y mil veces el texto subrayado de este libro, a fin de que pueda conocer con exactitud la doctrina gloriosa del Evangelio del Reino de Dios, de tal manera que pueda practicarla día a día y sólo así, podrá vivir en esta vida según los principios del Reino de Dios para poder alcanzar la vida eterna en el Reino de los Cielos. Jesucristo dijo: “No todo es que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. E68:21 (Mateo 7:21) "Es muy importante que tengas en tu casa, un ejemplar del Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo, para tu lectura diaria; y el estudio correspondiente a la doctrina de Jesucristo conjuntamente con tu familia para que te sirva de guía y orientación y puedas enfrentar con actitud positiva tus problemas de carácter moral y espiritual".
Para adquirir el libro : El Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo, comunícate al siguiente correo iglesiadejesucristoentuhogar@hotmail.com Maracaibo Edo. Zulia República Bolivariana de Venezuela. September 07 BOLETÍN 4 07 DE SEPTIEMBRE DEL 2007LOS SEGUIDORES DE JESUCRISTO DEL TERCER MILENIO COMO AUTÉNTICOS CRISTIANOS QUE SOMOS; NO FUNDAMENTAMOS LA DOCTRINA CRISTIANA EN LA BASE ESCRITURAL DE TODA LA BIBLIA SINO UNICAMENTE EN EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO PERSONALMENTE POR JESUCRISTO CUANDO ESTUVO AQUÍ EN LA TIERRA
El Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo es la única y auténtica Palabra del Dios de los verdaderos cristianos seguidores y discípulos de Jesucristo del Tercer Milenio: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo
Puesto que, Jesucristo dijo: “ Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… El cielo y la tierra pasarán , pero mis palabras no pasarán.”
Estudia las enseñanzas de Jesucristo
y conocerás la verdad que te hará libre
Por todo lo antes expuesto, nuestro eslogan dice: EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO CUANDO ESTUVO PERSONALMENTE AQUÍ EN LA TIERRA SI; EL RESTO DE LA BIBLIA NO.
MOVIMIENTO INTERNACIONAL LOS SEGUIDORES DE JESUCRISTO DEL TERCER MILENIO MARACAIBO, ZULIA, REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JESUCRISTO LA PUERTA Y EL CAMINO A LA VIDA
Amigo lector, ¿vives tú bajo la certeza que en tu vida sólo encontrarás frente a ti moral y espiritualmente hablando, dos caminos por los cuales transitar?, uno el camino bueno y recto representado por Jesucristo y el Evangelio del Reino de Dios por Él predicado, el cual contiene claramente bien definidos los principios esenciales de la justicia de Dios; y el otro el camino malo y torcido que te conduce al reino de las tinieblas y de la perdición representado por Satanás y todas sus doctrinas y enseñanzas anticristianas que son la antítesis del Evangelio del Reino de Dios, predicado por Jesucristo cuando estuvo aquí en la tierra.
Jesucristo es la luz del mundo, y el que le sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la sabiduría de la verdad y de la vida; Satanás vive en las tinieblas y la oscuridad de la ignorancia y la mentira y cual ladrón hurta, mata y destruye los cuerpos y las almas de los hombres y de las mujeres en su reino infernal de engaños y muerte.
Jesucristo te ama, es misericordioso y te perdona; Satanás es vengativo, te odia, te aflige, te castiga y no perdona.
Jesucristo vino a este mundo a buscar y a salvar a los perdidos y pervertidos; Satanás contamina y pervierte a las almas buenas, Jesucristo sana a los enfermos de la mente y el cuerpo; Satanás enferma la mente y el cuerpo de los que están sanos.
Ante esta encrucijada existencial de dos caminos; el de la vida eterna y el de la perdición y condenación eterna, Jesucristo exhortaba a sus seguidores diciéndoles: “entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que la hallan” E68:13-14. (Mateo 7:13-14)
“Yo soy la puerta; el que por mi entrare será salvo… el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir, yo he venido para que tengan vida; y para que la tengan en abundancia”. E50: 8-10. (Juan 10:8-10) “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mi”. E54:6. (Juan 14:6) “Yo soy la luz del mundo el que me sigue no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida”. E48:12. (Juan 8:12)
“Yo soy la resurrección y la vida el que cree en mi aunque esté muerto vivirá y todo aquel que vive y cree en mi no morirá eternamente”. E51:25-26. (Juan 11:25-26)
“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro Padre… si vuestro Padre fuese Dios, ciertamente me amarías; porque yo de Dios he salido y he venido; pues no he venido de mi mismo, sino que Él me envió… vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro Padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en Él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira y a mi porque digo la verdad, no me creéis… el que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios” E48:31-47 (Juan 8:31-47)
Si tu anhelas caminar por el camino del bien, porque tu corazón es bueno y recto, adquiere el libro denominado: EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO, y haz de él tu amigo inseparable y lee diariamente un capítulo, meditando con sumo interés sobre el contenido doctrinal del texto subrayado que contiene las palabras de Jesucristo, el cual debes llegar a conocer plenamente a través de un estudio intenso y continuado a lo largo de tu vida para que puedas enseñar a tus hijos, parientes y amigos, las palabras que saltan para vida eterna, o si tu corazón bueno y recto con el cual nacistes, ha sido contaminado y pervertido por la maldad y las mentiras del diablo, leélo también de igual manera, con la convicción de que el Reino de Dios se ha acercado a ti para que conozcas la verdad de Dios, te arrepientas de tus pecados y creas en el Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo y el Espíritu Santo te libertará del poder destructor de Satanás y te levantará para que comiences una nueva vida, no obstante cuan bajo hallas caído y comenzarás a guiar tus pasos siguiendo a Jesucristo según las instrucciones que Jesucristo mismo nos enseñó, cuando estuvo personalmente aquí en la tierra.
Recuerda, ante ti sólo tienes dos caminos eternos; el de la vida y el de la perdición, y tú, de manera consciente y responsable debes elegir uno de los dos; de tu decisión dependerá tu presente y tu futuro; si eliges a Jesucristo y su palabra comenzarás aquí y ahora a vivir en el Reino de los Cielos aquí en la tierra; si por el contrario rechazas a Jesucristo y sus enseñanzas comenzarás aquí y ahora a vivir en el reino del infierno aquí en la tierra.
Dios no te va a condenar, ni a castigar como muchos dicen y así te han enseñado, porque Dios es bueno, te ama y quiere salvarte, ni tampoco el diablo te condenará aunque él es malo, te odia y quiere destruir tu alma y tu cuerpo en el infierno.
Te salvarás o te condenarás tu mismo. Dependiendo de la decisión que tomes y del camino que transites por tu propia voluntad aquí en la tierra, el del bien o el del mal; tu y sólo tu debes elegir tu presente y tu destino eterno, no dejes tu destino presente y eterno en manos de terceras personas o del azar.
Jesucristo dijo: “El que no es conmigo contra mi es; y el que no recoge, desparrama”. E73:30 (Mateo 12:30)
“Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sígame”. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”. E8:34,36. (Marcos 8:34,36)
“El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación , más a pasado de muerte a vida”. E45:24. (Juan 5:24)
“El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. E1:15 (Marcos 1:15)
ES MUY IMPORTANTE QUE TENGAS EN TU CASA UN EJEMPLAR DEL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO PARA TU LECTURA DIARIA, CONJUNTAMENTE CON TU FAMILIA, COMO GUIA Y ORIENTACIÓN PARA ENFRENTAR LOS PROBLEMAS DE CARÁCTER MORAL Y ESPIRITUAL. PARA ADQUIRIR EL LIBRO: EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO, COMUNÍCATE CON iglesiadejesucristoentuhogar@hotmail.com MARACAIBO, ESTADO ZULIA, REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
MOVIMIENTO INTERNACIONAL LOS SEGUIDORES DE JESUCRISTO DEL TERCER MILENIO
LA PAZ SEA CONTIGO BOLETÍN 3 07 DE SEPTIEMBRE DEL 2007“LA MUERTE DE JESUCRISTO NO PUEDE DARNOS VIDA”
La vida y la muerte son estados contradictorios y según el principio de contradicción: es imposible que una cosa sea y no sea al mismo tiempo. Por consiguiente la muerte no puede ser al mismo tiempo vida. Jesucristo dijo: “Yo soy la vida...”; por lo tanto no puede ser al mismo tiempo la muerte.
Axiológicamente hablando los valores morales o son buenos o son malos, a los valores buenos llamamos virtudes y son aquellos que nos impulsan a hacer el bien; y a los valores malos llamamos vicios y son aquellos que nos impulsan a hacer el mal; ambos valores los buenos y los malos son contradictorios entre sí.
Jesucristo el Hijo de Dios hecho hijo del hombre, fue el primero que a través de lo que él llamo: “El Evangelio del Reino de Dios” estableció claramente la diferencia y contradicción existente entre el bien y el mal; utilizando en su mensaje figuras retóricas reales y metafóricas tales como; la luz v/s las tinieblas, la verdad v/s la mentira, la vida v/s la muerte, Dios v/s el Diablo, los hijos de Dios v/s los hijos del Diablo; pero fue un poco más allá de estas obvias discrepancias entre el bien y el mal, se remonto hasta la causa primogenia y origen del bien y del mal y dijo que lo bueno procede de Dios y lo malo procede del Diablo, rompiendo con sus declaraciones el mito ideológico que existía en la doctrina del Judaísmo y en las enseñanzas de los profetas que consideran que el bien y el mal tienen un mismo origen Dios. No obstante resulta insólito que hasta el día de hoy en pleno tercer milenio de la era cristiana en la mente, teoría y praxis de todos los cultos orientales, muy de moda hoy en Venezuela y en la doctrina de la Iglesia Católica Romana y en las doctrinas de las Iglesias Evangélicas Protestantes, prevalezca el mismo concepto de que Dios es el causante del bien y del mal, negando de hecho la existencia de Satanás y su nefasta obra en el mundo y les escuchamos decir barbaridades como estas: “ Dios me puso este cáncer maligno para que me arrepintiera y me convirtiera al catolicismo, o al protestantismo según sea el caso”; “cuando Dios me envie la muerte moriré feliz”; “Dios envió la tragedia de Vargas para castigar a Chávez”; “si Dios fuera bueno no existieran tantos niños en el mundo enfermos y muriendo de hambre”; ante tales expresiones tan insensatas y carentes de fundamento doctrinal cristiano, no nos queda mas que decir: “Padre perdónalos porque no saben lo que dicen”, los que así se expresan ignoran el origen verdadero del bien y del mal, el cual Jesucristo explicó claramente en la parábola del Trigo y la Cizaña estableciendo cinco puntos fundamentales:
1) Que el que siembra la buena semilla en el mundo es el hijo del hombre (El Bien) v/s el diablo quien es el que siembra la mala semilla (El Mal).
2) Que el lugar de la siembra de ambas semillas es el mundo.(El corazón de los hombres).
3) Que la buena semilla produce hijos de Dios que hacen su voluntad (Las enseñanzas de Jesucristo) v/s la mala semilla, que produce hijos del Diablo los cuales sirven de tropiezo a los hijos de Dios y practican la iniquidad (Las mentiras y engaños del diablo).
4) Que al final del mundo habrá un juicio que juzgará a los hijos de Dios y a los hijos del Diablo (La Cosecha de lo sembrado).
5) Que los hijos de Dios irán a resplandecer para siempre en el reino de su Padre v/s los hijos del Diablo, quienes serán echados al horno de fuego.
Además de todo esto Jesucristo dijo lo siguiente: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. E. 50:10. De este texto resulta evidente que Jesucristo el Hijo de Dios no es ladrón, ni asesino, ni destructor sino todo lo contrario. Además Jesucristo dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque este muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente”. E.51:25. “Porque yo vivo vosotros también viviréis”. E.54:19. El mismo Jesucristo dijo reiteradamente que él era la vida y poder de resurrección y que nosotros creyendo en él como tal, hallaríamos salvación, resurrección y vida eterna, como se explica entonces que por tantos siglos se nos venga diciendo que porque Cristo como hijo del hombre murió asesinado en una cruz por hombres pecadores impulsados por los deseos del Diablo de matar y de oponerse a la verdad que Jesucristo predicaba; es que nosotros los creyentes en él somos salvos y alcanzaremos la resurrección y la vida eterna gracias a esa muerte, como si la muerte de Jesucristo pudiera dar vida, como si un Cristo muerto pudiera dar vida; en lugar de decirnos como el mismo Cristo lo dijo: Porque yo vivo vosotros también viviréis, porque yo soy la vida y la resurrección, el que cree en mí, aunque este muerto vivirá” ya que es obvio que la vida es quien genera vida; y la muerte no puede dar vida, por lo tanto la muerte de Jesucristo, como hijo del hombre, no puede darnos vida, (porque como Dios que Jesucristo también es, nunca ha muerto, ni morirá jamás).
Otro mensaje absurdo del Falso Cristianismo engañoso es aquel que explica la muerte de Jesucristo crucificado en el lugar que mataban a los delincuentes, como un acto divino en el cual Dios el Padre Celestial sacrifica a Jesucristo su Hijo, matándolo para expiar los pecados de todo el mundo, a la semejanza de los carneros que los Judíos degollaban en el altar del Templo de Jerusalén asistidos por un sacerdote; como explicar entonces aquellas palabras que Jesucristo mismo pronuncio en la cruz cuando era torturado por los soldados romanos y vituperado por sacerdotes del Templo de Jerusalén, por fariseos y gente del pueblo, cuando dijo: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”; que significado tienen entonces estas palabras de Jesucristo dirigidas a los Judíos que se consideraban hijos de Abraham: “Vosotros sois de vuestro padre el Diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis”. E.48:44-45. “Si fueseis hijo de Abrahan las obras de Abrahan harías . Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abrahan”. E.48:39-40. ¿Quién entonces es el que mata, quien es el mentiroso? Y ¿Quién es el que da vida y quien es el verdadero?. Es evidente que el Diablo es el que mata y miente y que Dios es el que da vida y dice la verdad.
La muerte de Jesucristo no es la que nos salva, ni nos perdona, ni nos resucita, ni nos da vida eterna, sino su vida y su poder de resurrección, no es el Cristo crucificado el que tenemos que predicar, sino al Cristo resucitado. Pablo el que así mismo se auto proclamó apóstol de Jesucristo predicó un evangelio distinto y contrario al que predicó Jesucristo, no creas lo que predicó Pablo cree lo que predicó Jesucristo; las enseñanzas de Jesucristo y las enseñanzas de Pablo son contradictorias.
Que parecido sería el que Pablo de Tarso vio entre el sacrificio de un cordero en el Templo de Jerusalén y la muerte de Jesucristo crucificado, ya que ambos eventos son muy diferentes y contradictorios entre sí. El cordero era un animal, al que no estaba prohibido matar, puesto que era la comida principal de la Pascua Judía, en cambio Jesucristo era el Hijo de Dios hecho hombre y a los hombres si estaba prohibido matar según los diez mandamientos dados a Moisés (La Ley de los Judíos) y tampoco un ser humano podía ser ofrecido a Dios en sacrificio, como hacían los paganos que ofrecían sacrificios humanos de niños a su Dios Moloc, arrojando sus hijos al fuego para que fueran consumidos por las llamas, de igual manera hacen hoy dentro de los cultos satánicos, los que sacrifican seres humanos incluyendo niños, y existen prácticas de flagelarse el cuerpo, de caminar de rodillas, de abstenerse de alimentos, etc. etc., como penitencias por el pecado y que para agradar a Dios, tales cosas también se inscriben dentro de la misma corriente, que cree en el auto castigo y en la muerte como medio para alcanzar el perdón de sus pecados y la salvación de su alma, no hay nada mas lejos de la doctrina de Jesucristo que este concepto; puesto que Jesucristo vino a perdonarnos gratuitamente, y no a expiar nuestros pecados a cambio de nuestra propia auto-tortura y auto-sacrificio como lo exigiría un sádico, Jesucristo dijo: “Misericordia quiero y no sacrificios”. El Cordero Pascual Judío era sacrificado en el altar del Templo de Jerusalén por los sacerdotes, quienes lo ofrecían a Dios como algo santo, en cambio a Jesucristo lo matan los soldados romanos en el lugar donde mataban a los ladrones y delincuentes y los sacerdotes del Templo de Jerusalén lo tildan de blasfemo, de endemoniado y pecador. etc, etc.
Que más se pudiera decir ante tales contradicciones entre el Evangelio que predican hoy los Católicos y Protestantes y El Evangelio del Reino de Dios que predicó Jesucristo, sino que se nos ha ocultado la verdad verdadera y por muchos años las instituciones que suelen considerarse “Cristianas” lo que han hecho es encubrir el asesinato más grande de la historia de la humanidad, imputándoselo a Dios y Justificándolo como indispensable para que la humanidad pudiera salvarse, encubriendo de esta manera un crimen tan horrendo, ¡ Que cosa tan
monstruosa !, que sociedad tan cínica y tan parecida a los escribas y fariseos a los que Jesucristo les dijo: “¡ Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos y decís: Sí hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. Así que dais testimonios contra vosotros mismos, de que soy hijos de aquellos que mataron a los profetas. ¡ vosotros también llenad la medida de vuestros padres! ¡serpientes, generación de víboras! ¿cómo escaparéis de la condenación del infierno? Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos matareis y crucificareis y a otros matareis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el Templo y al Altar”. E.84:29-35.
Y cuando a Jesucristo mismo también lo mataban a pesar de la anterior advertencia que les había hecho, al Señor no le quedaron mas palabras que decirles sino, estas en las que implora perdón para sus asesinos diciendo: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. E.39:34. No te inscribas tú entre los que predican un Cristo Muerto; sigue y predica al Cristo Resucitado, quien es la Resurrección y la Vida Eterna y el que cree en Él aunque este muerto vivirá y todo aquel que vive y cree en Él no morirá eternamente. E. 51:25-26.
Lo que el mundo hoy llama Semana Santa o Semana Mayor; Jesucristo llamó: La hora de sus enemigos y la potestad de las tinieblas satánicas. “¿Cómo contra un ladrón habéis salido con espadas y palos?. Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas”. E. 38: 52-53.
LA PAZ SEA CONTIGO September 06 BOLETÍN # 2 06 DE SEPTIEMPRE DEL 2007“El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentios y creed en el Evangelio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo”
“ SI ALGUNO TIENE OIDOS PARA OIR, OIGA ”
Con estas palabras Jesucristo alertaba a sus oyentes, y les decía: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito hijo de Dios Jesucristo. Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Y esta es la condenación: Que la luz vino al mundo, y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? Padre santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad.
El que cree en mi, no cree en mi, sino en el que me envió. Y el que me ve, ve al que me envió. Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mi no permanezca en tinieblas. Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho. El Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, no hablará por su propia cuenta, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. El os guiará a toda la verdad”.
LAS PALABRAS ETERNAS DE JESUCRISTO EL HIJO DE DIOS; SON LA VOZ DEL ÚNICO DIOS VERDADERO, EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO
Jesucristo no está muerto, ni crucificado, ni está sepultado; Él resucitó de entre los muertos y retornó a la casa de su Padre Celestial, donde vive reinando con poder y gloria, puesto que después que resucitó le fue dada toda potestad en el cielo y en la tierra, por lo cual dijo a sus discípulos: Todo lo que pidieréis al Padre en mi nombre yo lo haré. Por tanto os digo, que todo lo que pidiéreis orando, creed que lo recibiréis y os vendrá.
Lo trascendente de la vida de Jesucristo,
no fue su muerte, sino su Gloriosa Resurrección.
¡LA PAZ SEA CONTIGO! September 03 BOLETÍN #1 04 DE SEPTIEMBRE DEL 2007CENTRO DE EVANGELIZACIÓN MUNDIAL DE LOS SEGUIDORES DE JESUCRISTO DEL TERCER MILENIO.
“Los Seguidores de Jesucristo del Tercer Milenio, Movimiento Restaurador de la Iglesia de Jesucristo”
Los Seguidores de Jesucristo del Tercer Milenio no somos católicos, ni protestantes, ni apostólicos ni biblianos. Nosotros somos los seguidores de Jesucristo del Tercer Milenio; el movimiento restaurador de la Iglesia de Jesucristo; la iglesia que Jesucristo mismo fundó sobre la declaración del Padre Celestial cuando dijo: “Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente” (E.77:16) Equivale a (Mateo 16:16), y sobre la roca inconmovible de sus palabras como señor que es él de su iglesia y que dicen de la manera siguiente: ¿Por qué me llamáis señor, señor, y no hacéis lo que yo digo?. Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicare a quien es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y hondo y puso fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre la tierra, sin fundamento, contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayo, y fue grande la ruina de aquella casa. (E.22:46 – 49) Equivale a (Lucas 6:46- 49). Iglesia cuya doctrina reconoce como única base escritural de fe y conducta, las palabras de Jesucristo o sea el evangelio del reino de Dios, como el mismo denominara al conjunto de sus enseñanzas. Entiéndase la expresión: “El Evangelio del Reino de Dios”, como el contenido de todo lo que Jesucristo predicó y enseñó personalmente a sus discípulos y a las multitudes cuando estuvo aquí en la tierra como el hijo del hombre (E.20:43) Equivale a (Lucas 4:43). El contenido completo del mensaje de Jesucristo ha permanecido por dos milenios aproximadamente, trascrito textualmente en los cuatro libros de fe mas importantes del mundo cristiano, cuyos títulos corresponden al nombre de quienes los escribieron a saber: Marcos, Lucas, Juan y Mateo los mal llamados popularmente los cuatro evangelios; puesto que el Evangelio predicado por Jesucristo es uno solo y no cuatro. Por lo tanto nuestra doctrina es la doctrina de Jesucristo, pura y sin mezclas de ninguna naturaleza, nosotros los Seguidores de Jesucristo no creemos, ni practicamos el judaísmo o sea la religión de los judíos o israelitas que esta contenida en los primeros libros de las biblias tanto católicas como protestantes; tampoco creemos en las enseñanzas de los profetas judíos que antecedieron al nacimiento de Jesucristo así como tampoco en las enseñanzas de algunos de los apóstoles de Jesucristo ni de otros escritores posteriores al nacimiento de Jesucristo cuyos libros se encuentran también en la Biblia. Los Seguidores de Jesucristo del Tercer Milenio después de haber estudiado por muchos años, lo que Jesucristo enseñó a sus discípulos conjuntamente con el mensaje que predicó personalmente a las multitudes que le seguían por toda Galilea, Siria, Decàpolis, Jerusalén, Judea y muchas otras ciudades y aldeas; al que llamó: “El Evangelio del Reino de Dios”, estamos plenamente convencidos de lo siguiente. Primero: Que el Evangelio del Reino de Dios anunciado personalmente por Jesucristo cuando estuvo aquí en la tierra, constituye la única base escritural de fe doctrina sobre la cual Jesucristo fundó su iglesia o sea la única y verdadera iglesia de Jesucristo. La cual esta constituida por cada uno de sus verdaderos discípulos que son únicamente aquellos que permanecen en sus palabras, la única y auténtica palabra del Dios de los cristianos (El Padre, El Hijo y Espíritu Santo). Jesucristo dijo: “Si vosotros permanecièreis en mis palabras, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. (E.48:31 – 32) Equivale a (Juan 8: 31 – 32)
Segundo: Que tal y como Jesucristo lo advirtió, el surgimiento de muchos falsos profetas que se han levantado a través de casi dos mil años, han engañado a muchos y han creado instituciones religiosas autodenominadas cristianas, pero que de cristianas no tiene nada o muy poco, puesto que de Jesucristo la mayoría de ellas no tienen ni el nombre, mucho menos su doctrina, la cual el mismo enseñó a sus primeros discípulos, y aunque dicen tener como su objetivo primordial la predicación del Evangelio de Jesucristo por todo el mundo, es evidente que no lo hacen, ya que sus mensajes son el producto del sincretismo osea la mezcla de mandamientos de hombres como si fuesen la doctrina de Jesucristo, imitando a los escribas y fariseos hipócritas, acerca de los cuales Jesucristo decía: “Dicen y no hacen”. “Ay de vosotros, escribas fariseos hipócritas!, porque recorréis, mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces mas hijos del infierno que vosotros”. (E.84:15) Equivale a (Mateo 23: 15). “Hipócritas, bien profetizo de vosotros Isaías, cuando dijo: este pueblo de labios me honra; mas su corazón esta lejos de mì. Pues en vano me honran enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. (E.76:7 – 9) Equivale a (Mateo 15:7- 9). Basta con leer la historia del mal llamado cristianismo, para darnos cuenta que las iglesias que se inscriben dentro de las tradiciones: Católicas, Protestantes y Ortodoxas, no han sido, ni podrán ser jamás la representación de la verdadera y única iglesia de Jesucristo, puesto que su credo no obedece a los principios del Evangelio del Reino de Dios anuncia por Jesucristo y su conducta pública no se corresponde con la doctrina de Jesucristo, y prueba de ello son las guerras que han hecho y siguen haciendo donde se matan unos y otros, como la guerra en Irlanda del norte entre católicos y protestantes contraviniendo expresamente los mandamientos de Jesucristo, y en su afán de conquistar territorios y hacer prosélitos; los católicos deshojaron de sus tierras y mataron a los aborígenes de centro y sur América y los protestantes evangélicos hicieron lo mismo con los aborígenes norteamericanos, y tanto católicos como evangélicos sometieron por la fuerza a indígenas y africanos convirtiéndolos en sus esclavos y en prosélitos del falso cristianismo que ellos representan; un cristianismo impuesto a la fuerza.
Tercero: Por lo anteriormente expuesto, se hace necesario e indispensable retomar todo el mensaje de Jesucristo, tal y como el mismo lo predicó, sin adición y mezclas de ninguna otra doctrina y proclamarlo por todo el mundo, a toda criatura, en obediencia a su mandato, como la única manera de predicar la única y verdadera doctrina de Jesucristo, para así poder restaurar la iglesia de Jesucristo hoy, es por ello que el Primero de Enero del año 2001 comienzo del Tercer Milenio, nos reunimos en la Concha Acústica del Parque Rafael Urdaneta de la ciudad de Maracaibo, República Bolivariana de Venezuela, un grupo de creyentes en Jesucristo y firmamos la declaración de Principios Fundamentales de fe y conducta del movimiento denominado “LOS SEGUIDORES DE JESUCRISTO DEL TERCER MILENIO” cuyo lema es: “MOVIMIENTO RESTAURADOR DE LA IGLESIA DE JESUCRISTO, PREDICADORES ÙNICAMENTE DEL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS ANUNCIADO POR JESUCRISTO, EL EVANGELIO SI, LA BIBLIA NO” Y a partir de esta fecha hemos comenzado a trabajar formalmente en la restauración de la iglesia de Jesucristo hoy.
Amigo lector te invitamos cordialmente a formar parte de este proceso restaurador de la iglesia de Jesucristo que queremos llevar a todo el mundo.
EL TEXTO EN ROJO TRANSCRIBE TEXTUALMENTE LAS PALABRAS DE JESUCRISTO |
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